Categories Obras
Location Buenos Aires, Argentina
Date 2013, 2014

Ex-niñas es una obra con base en la antropología teatral sobre la niñez femenina en la que, a partir de una actividad de intercambio con los espectadores, recuperamos memorias e historias de la infancia para interpretarlas en escena. Es un encuentro colaborativo en el que, escuchando al público, enriquecemos nuestra dramaturgia y buscamos una reflexión sobre el lugar de las niñas en el mundo.

Ex-niñas aborda temas como la violencia de género, los mecanismos sociales de opresión pero también las propias estructuras infantiles en las que el deseo y la pregunta están presentes en la vida privada de la niña.

Cada función es distinta y depende qué eliges compartir como espectador. Se trata de un convivio en el que el consultorio, las batas, los exámenes, son sólo un pretexto para abrirse al recuerdo y al diálogo.

  • Actúan: Carolina Pulvirenti, Melisa Cardozo, Teodora Nogues y Álvaro Hernández (2013). Carolina Pulvirenti, Teodora Nogues, Álvaro Hernández, Axel Hahn, Andrea Agrello, Consuelo Rodríguez y Sergio Serrano (2014).
  • Dirección: Sol Fernández
  • Sonido e iluminación: Guille Soto
  • Apoyo técnico: Esteban Kohen y Samuel Albores
  • Fotografía: Santiago Clavijo

Fotos

Multimedia

Trailer de la obra

Video sobre nuestra forma de entrenamiento.

 

PRENSA

«Memoria individual y valores colectivos» por Candela Gomes Diez en Página|12

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Ambar Revista

Martes, 19 Noviembre 2013 18:29

EX –NIÑAS, RECUPERANDO LAS MEMORIAS DE INFANCIA

Escrito por  

Teatro Horizontal está próximo a terminar la temporada de Ex –niñas, una experiencia teatral en la que actores y espectadores entran en un juego de participación e intercambio que los lleva a recobrar algunas memorias de ese tramo de la vida que suele desdibujarse con los años: la niñez

Bajo la dirección de Sol Fernández, Teatro Horizontal convierte todos los rincones de Espacio Aparte en un consultorio médico. No asistimos a una representación tradicional, esto es plenamente contemporáneo, un teatro del “presente”, en el que cada función sucede de manera única.

Hallar recuerdos, imágenes, ideas y prejuicios de la infancia ha sido una aventura que se ha enriquecido domingo a domingo desde el inicio de la temporada. Y en este punto, próximos al final, los actores han logrado hacer de sus cuerpos un habitad colectiva de los recuerdos propios y de los espectadores.

“Pensar la propia infancia no es algo común, a veces guardamos algunas anécdotas pero generalmente son mitos que recuerdan los adultos. Hacer el esfuerzo de realmente pensar la niñez parecía un buen punto de partida para el trabajo del grupo. Siempre he sentido que esos años, que esa etapa de nuestra vida es muy difusa y está condenada a perderse, y aún así determina muchísimo toda nuestra vida”, comentó la directora.

Abordar profundamente la infancia implicó una búsqueda autobiográfica en los actores, y fundamentalmente hacer uso de la escucha y la narración oral. El proceso creativo se reforzó con numerosas entrevistas de las que se extrajo material textual pero sin llegar a una estructura fija, pues hay un importante trabajo de improvisación para que las historias de los asistentes efectivamente pasen por los actores.

En Ex -niñas hay también una investigación corporal, el cuerpo es “un ancla al presente” y al mismo tiempo el instrumento de retorno a la niñez. Los movimientos se expresan en partituras precisas, como fragmentos con carácter indiciario que hablan de un todos a partir de un sólo individuo. Y es allí cuando logran generar esa «curva de la mirada» de la que habla Castellucci; aquello que vemos en las escenas lo vemos como espectadores dentro de nosotros mismos. Esa mirada, nueva y vital viaja en el tiempo y nos permite ver lo que fuimos con la distancia del asombro.

Quizá lo más importante de esta puesta, en la que los asistentes participan física y emocionalmente, es el hecho de compartir; todo está dispuesto para ello: el espacio, las experiencias que viven los espectadores e incluso la ubicación de los actores en relación al público. Así, el espectador es esencialmente un invitado, tal cual lo describe Jean –Frédéric Chevallier: “(…) que el espectador sea un invitado significa que forma parte de un convivio donde las relaciones hacen más que importar, pero significa también, y más específicamente, que se ha vuelto una persona al servicio de la cual ponerse”.

Precisamente, el despliegue de Ex –niñas y su metáfora del consultorio médico se dirigen a aliviarnos de ese olvido que fue poblando los años, un olvido que al sanarse puede tomar muchas formas. Bien lo dice Sol Fernández: “No sabemos nunca cómo va a reaccionar el grupo, cada vez es distinto. Cada participante se lleva algo distinto, pero casi siempre moviliza y deja con una sonrisa. Ha habido lágrimas también, pero creo que al final hay alegría”.

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